Me gusta esa narrativa de resurrección vital donde te está permitido vivir tantas vidas como quieras, en el transcurso de tu vida.
Me gusta esa gente que se me acerca y me cuenta que en otra vida fue... refiriéndose quizás a un periodo anterior concluido esa misma noche o justo la mañana anterior.
No hay ninguna regla escrita que impida reinventarnos y volver a nacer siendo versiones ligeramente distintas o completamente diferentes de quienes fuimos. Los mismos y, a la vez, otras personas.
En las vidas nuevas de esos quienes somos, a continuación de quienes hemos sido, podemos darnos la distancia suficiente para observarnos y, quizás, comprender las claves de quién somos; y si, a lo largo de nuestro tiempo antiguo, hemos manifestado la voluntad determinada de llevar a cabo un destino del que hasta ese momento no fueramos conscientes, llegar a ser las personas que acepten y abracen ese destino hasta realizarlo.
Si el transcurso de nuestras muchas vidas es convertirnos en quienes somos, el único destino posible de nuestras resurrecciones es SER.
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