He adquirido el hábito cruel de vivir en la nostalgia de las cosas por hacer.
Todas las novelas no escritas pueden ser grandes novelas porque no tienen la necesidad de probarse a sí mismas.
Todos los amores apasionados, todos los amantes dormidos, todos los destinos soñados pueden, casi deben, ser perfectos, eternos, cumplidos; porque no tienen la necesidad de sustanciarse para que los ames.
Todas las cosas buenas, en fin, todas esas fenomenales experiencias esperan a mi yo nostálgico del porvenir en un futuro ausente aunque no tan lejano. A la vuelta de la esquina del sofá, atravesando la puerta del salón; justo más allá del alcance de una metafórica mano, en la mesita de noche de mi habitación.
miércoles, 24 de julio de 2019
Procrastinación
general
ausencias,
deseos,
futuro,
nostalgia,
procrastinación
Ubicación:
Zaragoza, España
Resurrección
Me gusta esa narrativa de resurrección vital donde te está permitido vivir tantas vidas como quieras, en el transcurso de tu vida.
Me gusta esa gente que se me acerca y me cuenta que en otra vida fue... refiriéndose quizás a un periodo anterior concluido esa misma noche o justo la mañana anterior.
No hay ninguna regla escrita que impida reinventarnos y volver a nacer siendo versiones ligeramente distintas o completamente diferentes de quienes fuimos. Los mismos y, a la vez, otras personas.
En las vidas nuevas de esos quienes somos, a continuación de quienes hemos sido, podemos darnos la distancia suficiente para observarnos y, quizás, comprender las claves de quién somos; y si, a lo largo de nuestro tiempo antiguo, hemos manifestado la voluntad determinada de llevar a cabo un destino del que hasta ese momento no fueramos conscientes, llegar a ser las personas que acepten y abracen ese destino hasta realizarlo.
Si el transcurso de nuestras muchas vidas es convertirnos en quienes somos, el único destino posible de nuestras resurrecciones es SER.
Me gusta esa gente que se me acerca y me cuenta que en otra vida fue... refiriéndose quizás a un periodo anterior concluido esa misma noche o justo la mañana anterior.
No hay ninguna regla escrita que impida reinventarnos y volver a nacer siendo versiones ligeramente distintas o completamente diferentes de quienes fuimos. Los mismos y, a la vez, otras personas.
En las vidas nuevas de esos quienes somos, a continuación de quienes hemos sido, podemos darnos la distancia suficiente para observarnos y, quizás, comprender las claves de quién somos; y si, a lo largo de nuestro tiempo antiguo, hemos manifestado la voluntad determinada de llevar a cabo un destino del que hasta ese momento no fueramos conscientes, llegar a ser las personas que acepten y abracen ese destino hasta realizarlo.
Si el transcurso de nuestras muchas vidas es convertirnos en quienes somos, el único destino posible de nuestras resurrecciones es SER.
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narrativa,
reflexiones,
resurrección,
ser,
vida
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